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Clarinetista venezolano Demian Martínez, formará parte de la Orquesta Sinfónica de Miami

El venezolano y clarinetista, Demian Martínez, ha actuado en Venezuela y en todo el mundo. Ahora como emigrante, se abre camino como solista en la Orquesta Sinfónica de Miami.

Parte de la historia de vida de este músico, se repite en millones de venezolanos que han tenido que salir del país, buscando un mejor futuro.

Y aunque se marchó de Venezuela hace tres años, su determinación y talento le permitieron continuar su pasión como clarinetista profesional. Para Martínez debutar como solista en la “Sinfónica de Miami”, bajo la conducción del maestro Eduardo Marturet, es un logro más en su carrera.

«Es una obra súper importante dentro de la literatura musical del clarinete como es el “Prelude, Fuge and Riffs” de Leonard Bernstein. Además está escrita más o menos en el contexto del jazz«, expresó.

Martínez nació en el estado de Falcó en la península de Paraguaná. En el año 1994 conoció a un profesor de Caracas que lo invitó a estudiar en el conservatorio de música Simón Bolívar y, «paralelamente a mis estudios de bachiller estudiaba en la capital a ocho horas de viaje», dijo a la VOA. Así, con mucha pasión y disciplina, comenzó su carrera.

Demian participó en conciertos en Alemania, Austria, Estados Unidos, Italia, Holanda, España, Argentina, Colombia, Basil, México, Reino Unido, Japón y Austria, entre otros países, y en algunas de las salas de conciertos más importantes, como BBC Proms en el Royal Albert Hall de Londres, Carnegie Hall, Walt Disney Hall, Kennedy Center Performing Art, Berliner Philharmonic, Royal Concertgebouw Amsterdam y la Filarmónica de Munich.

También, formó parte activamente en clases magistrales con profesores de renombre internacional y actuó bajo directores de clase mundial como Sir Simon Rattle, Claudio Abbado, Daniel Baremboim, Kristof Penderecki, Giuseppe Sinopoli y Lorin Maazel.

Asimismo, hizo parte de la grabación musical de una teleserie en Netflix y tiene en la mira la producción de su tercer disco con el instrumento que, para Wolfgang Amadeus Mozart, era el único que se acercaba a la voz humana.